Pienso luego existo

Pienso luego existo

Inteligencia humana

En este ocasión me quiero enfocar en una perspectiva de algo fundamental que siempre me acompaña y que dicta las formas de las varias acciones para emprender diferentes actividades.

Aclararé que lo que les voy a confiar tiene suma importancia para mi por lo siguiente y espero no ser juzgado a la ligera, y es que en mi juventud me di cuenta que tanto la poesía, como la música y la pintura, son las manifestaciones de inteligencia más grandes que posee el ser humano.

Algunos me dirán: “Pedro, la arquitectura, la ingeniería, la astronomía antigua, las matemáticas, etcétera…”

En efecto las aprecio mucho, pero para realizar cualquiera de esas disciplinas se necesita tener un marco poético, una estructura armónica y una visión creativa de apreciar el mundo.

Dicho esto es que empiezo esta sección dedicada a estas artes.

Sobre poesía no he leído tanto como me gustaría pero lo poco que conozco siempre me ha dejado con mis pensamientos en la imagen de lo que se plasmó en palabras y de cómo fue expresado.

De la música, diré que es una deleite volver a vivir momentos que marcaron épocas con tal o cual canción. Que no me deja de maravillar sus vertientes en su más sublime expresión, y no sólo hablo de Mozart, Beethoven o de personas que los entienden con tal grandeza como Herbert Von Karajan, también incluyo a grupos contemporáneos como por ejemplo Queen de quien me declaro fan desde mi juventud pero, ya les platicaré más sobre esto en otro momento.

Y hablando de pintura, he entendido que se necesita una visión diferente, un temperamento único y una pasión que desencadene una plástica distinta de conceptualizar y entender la vida, y que dan paso a las obras de arte o simplemente a versiones increíbles de la mente del artista que pueden generar una dimensión de distintos planos de existencia.

Poco a poco iré pasando información que espero les agrade para entender sobre lo que me ha marcado en estas tres áreas y como han influido en mi para que una parte de mi sea lo que hoy soy.

Cogito ergo sum.

 

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