Pink Floyd, Stephen Hawking y yo

Pink Floyd, Stephen Hawking y yo.

Lo mejor será empezar por explicar el título de este escrito porque puede parecer muy presuntuoso.

Todos conocemos en menor o mayor escala a esta banda británica de rock progresivo Pink Floyd.

Como dato curioso diré que el nombre de la banda fue planteado por Syd Barrt, quien fue un miembro que duró poco tiempo en el grupo, y deriva de la combinación de un par cantantes de blues, me refiero a Pink Anderson y Floyd Council.

Hay mucha más historia sobre el nombre y el grupo en sí mismo, pero no es mi intención meterme en la fantástica trayectoria de este legendario grupo que tanto disfruto.

Esta es la primera unión sobre la que me refiero en el título.

Por otro lado tenemos a Stephen Hawking un gran científico físico teórico con una mente privilegiada y literalmente fuera de este mundo.

Comparto con él el gusto por la divulgación científica, la cosmología y la astrofísica.

Por supuesto y entiéndase que mis conocimientos son a una escala minúscula y ridícula comparado con lo que él sabe.

Sin embargo eso no me limita para que me apasionen estos temas.

Como es bien sabido, Hawking padece de un grave caso motoneuronal que está relacionado con la esclerosis.

Es muy complicado pensar que, viviendo con esta situación personal física tan caótica, se convierta en una especie de paradoja que su mente se encargue de teorizar sobre los enigmas físicos del universo.

Esta es la segunda referencia sobre el título.

Aquí la mejor parte, ¿qué tienen en común Stephen Hawking y Pink Floyd?

Son fans el uno del otro, y yo de ambos.

Lo destacado de todo esto es que los miembros de Pink Floyd le dedicaron una canción llamada “Keep Talking” (sigue hablando), que aparece en el increíblemente delicioso álbum “The Division Bell” de 1994.

En este corte, se escucha en el inicio la voz robotizada “real” de Hawking, que a su vez fue manipulada y procesada para que sonara como de otro planeta.

El resultado fue tal que este sencillo alcanzó el número uno de la lista de la prestigiosa revista musical “Billboard”.

Aquí no acaba ésta conjunción ya que el astrofísico prestó su voz una vez más para enriquecer los sonidos de Pink Floyd y ahora también la podemos escuchar en la canción “Talking Hawking” de la secuela de “The Division Bell”, un álbum del 2013 llamado “Endless River”.

Gracias a esta unión, ahora puedo decir más que nunca, que cada vez me gusta más oír hablar a Stephen.

 

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