El deleite de la comida catalana

El deleite de la comida catalana

Uno de los mayores placeres de estar vivos, es poder gozar de la capacidad para degustar unas buenas viandas, más aún en buena compañía.

Comida deliciosa y bien presentada hay por muchas partes del mundo.

Así tenemos que los franceses, chinos, mexicanos, libaneses, japoneses, italianos y españoles entre otros, ofrecen al mundo suculentas versiones de distintos alimentos preparados de las formas más creativas, alucinantes y sobre todo muy ricas en sabor, olor y vista.

Francamente España tiene decididamente una gastronomía increíble y muy importante.

Basada principalmente en charcutería y platillos inspirados en alimentos realizados a base de seres marinos.

Por ahora será bueno darle una revisada a los platillos catalanes que a veces no son muy conocidos pero que enriquecen el paladar español.

Por un lado, tenemos la paella de la que ya he comentado en un artículo previo dedicado al tema.

Por otro podemos encontrar bebidas, salsas, entremeses, platillos principales y postres de muy buen talante.

Tenemos que las bebidas más reconocidas son aquellas derivadas de su gran tradición vinícola.

No dejaré de lado tampoco el anís de Badalona o el licor proveniente de la zona protegida de Ratafía que está elaborado a base de nuez verde, canela, rama de zarza, menta y otros ingredientes.

En cuanto a los vinos los encontramos de las zonas del Penedés, Alella, Priorato y le Segre.

El más conocido y exportado es el cava del Penedés y en verdad es un placer degustarlo.

En el área de salsa y aderezos el alioli que es de ajo y aceite. El romesco y el sofrito son muy características para combinar con diferentes guisos. Cada una en su estilo la recomiendo.

Para empezar a modo de entrada, se pueden mencionar embutidos como la butifarra que viene en varias presentaciones y tiene un parecido a las salchichas, la hay negra, blanca o de perol.

El sacallona o el fuet de vich son parecidos a la longaniza y su sabor es intenso y poderosos

Los caracoles en salsa o a la llanura son un buen inicio para la comida, así como los buñuelos de bacalao o el pan con tomate.

En lo personal he probado la escalivada o la samfaina que son ensaladas elaboradas con hortalizas mediterráneas y por ahí empiezo cuando me apetece algo fresco.

A modo de primer plato están las pastas catalanas que se salen del estilo italiano, por ejemplo, los fideos a la cazuela, los canelones hechos a base de carne rostida o incorporada en trozos grandes, la fideudada o fiduà que es un legado árabe pero adaptada para los paladares catalanes.

La esqueixadao, las espinacas a la catalana, el empedrat, el xató y el trinxat son ensaladas que se llevan bien con un día soleado o cuando se come en algún lugar abierto.

A manera de plato fuerte, existen las carnes y pescados en sus diferentes modalidades.

De hecho podemos encontrar un guiso fantástico llamado mar i muntanya hecho con ingredientes como conejos, pollo, langosta, calamares y cangrejos.

No dejaré atrás el cordero o el conejo a las brasas con salsa, el pato con peras, las manitas de cerdo, el hígado encebollado y el afamado fricandó que son cortes finos de ternera con salsa y setas.

Por la parte de pescados y mariscos hay una gran variedad, entre otros está el atún con sanfaina, la arengada, el bacalao preparado con distintas salsas, la dorada a la sal que es especialmente rico, el suqute de peix, el rape costa brava y la zarzuela de pescado.

En los mariscos las anchoas de La Escala y las Anguilas del Delta del Ebro son un manjar de los dioses.

También menciono que las gambas de Palamós o los caracoles puntiagudos de Villanueva o las rabas es comida un tanto exótica.

Nada más de pensar en las almejas o mejillones a la marinera o los langostinos a la plancha con brandy o a la cava se me abre el apetito.

Para terminar, dejo los postres que como en la comida se deja al final y es un dulce cierre, en este caso del artículo.

El dulce estrella puede estar entre la crema catalana, la mei i mató o la Mona de Pascua de chocolate.

Cualquiera se disputa el título, aunque no olvidar que los dulces, melindres, neulas, el pa de pesssic, las almendras garrapiñadas o los bollos y buñuelos son deliciosas que merecen reconocimiento.

Es hora de ir a preparar la cena y creo que después de este artículo la báscula marcará unos kilos de más después de terminar.

firma.PEDRO.FORT.BERBEL-ok-HOMBRE-DE-NEGOCIOSEl deleite de la comida catalana