El gran Folies Bergère

El gran Folies Bergère

Cuando uno camina por París la vida cambia, es un lugar que quita el aliento y que deja perplejo a cualquiera.

Sus calles y boulevares son majestuosos y es una ciudad que tiene un carácter sobrecogerdor y encantador como ninguna otra.

Está llena de vida y cada lugar cuenta con su propia historia.

Dejando de lado tantos temas que valen la pena de París, me voy a enfocar a un tema en especial, ya que vale la pena vivir la experiencia de visitar el Folies Bergère.

La Ciudad Luz se enriquece más con este tipo de lugares de entretenimiento.

Ya sea el Folies Bergère o el Moulin Rouge son un punto de referencia para divertirse y pasar un momento sin igual.

En lo personal he disfrutado mucho las presentaciones del primero.

Uno puede deleitarse con la puesta en escena de una ópera, de una comedia musical, de una obra de teatro, o de una presentación sin igual.

Como ejemplos diré que Charles Chaplin, Frank Sinatra, Édith Piaf, Stan Laurel y hasta Mata Hari entre muchos estuvieron y están en ése mismo escenario.

Ya que mencioné a gente sin igual no puedo dejar de mencionar a la actriz, cantante y bailarina Joséphine Baker “La Venús de Bronce”.Vestida con su pequeña falda adornada con bananos.

Un dato curioso sobre ella, es que fue honrada al recibir la Cruz De Guerra por la ayuda que prestó al ejército francés.

Tan fantástico es visitar el Folies Bergère, que hay artistas que le han dedicado algo de su obra a honrar este sitio.

Uno fue Guy de Maupassant que lo menciona en una de sus novelas.

Otro, Eduard Manet quien pintó un cuadro extraordinario y magnífico en 1881 llamado “Un bar de las Folies Bergère” donde se puede ver a una mujer por delante de un espejo.

Hago hincapié en lo del espejo pues expertos en el tema, notaron que la reflexión en el espejo es imposible pues no coincide con la vista que debería de tener el hombre de sombrero de copa y bigote que esta situado al extremo derecho del cuadro, el error se refiere a que una de dos: el hombre no debería de estar presente en el cuadro o la reflexión de la mujer en el espejo no debió de haber existido.

Dejo una imagen del cuadro para clarificar el punto.

Siguiendo con el Folies Bergère.

Abrió sus puertas el 2 de mayo de 1869 con el nombre de Folies Trèvise.

Tuvo que cambiar su nombre debido a que el duque de Trèvise se quejó al saber que su apellido estaba asociado a un cabaré.

Se le modificó a Folies Bergère que no tiene que ver con una persona “importante” y simplemente se le nombró así por una calle cerca del teatro.

Bergère quiere decir “pastora” y eso no molesta a nadie.

Su primera fachada era propia de las calles de París, no era fea pero en los años 1930 cambio por fuera a un estilo Art déco que engalanó más el edificio.

Qué mejor que poner un par de videos con algo de historia de este fenomenal lugar y animarse a visitar este recinto histórico lleno de diversión.

 

 

firma.PEDRO.FORT.BERBEL-ok-HOMBRE-DE-NEGOCIOS
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