Genes de los canes y el por qué son nuestros amigos

Genes de los canes y el por qué son nuestros amigos

Two dogs sitting on a bench in the park

La naturaleza nunca dejará de sorprendernos.

Es insondable.

Creo que sus procesos son como una ecuación mágica, inconcebible para el entendimiento simple, algo que no se puede decir que es fuera de este mundo pues está más que presente, pero que si lo analizamos detenidamente es inexplicable y parece que es obra verdadera de un dios como quiera que le llamemos .

Alguna vez en la vida debemos detenernos y pensar conscientemente sobre este orden de auto-creación y de auto-gobierno natural.

Es algo tan profundo que yo creo que es el verdadero misticismo de la existencia.

Los perros, incondicionales, incansables, fieles y maravillosos amigos de los humanos.

Si hay un animal por el cual quiero hacer algo en un futuro será por los peludos de cuatro patas denominados perros.

Miles de años atrás, (quizá 20 o 40 mil no se sabe con exactitud y es un margen amplio) los canes domésticos evolucionaron directo de los salvajes y bestiales lobos.

Quiero agregar que los lobos también se me hacen seres extraordinarios y majestuosos.

Me gusta ver las heráldicas que ostentan a este animal como sello de casta y distinción.

Siguiendo con “el mejor amigo del hombre”, es preciso mencionar que estudios en genética han arrojado que, durante este periodo de separación entre los lobos, algunos genes se adaptaron para “encajar” en un nicho natural muy peculiar: el de los humanos.

Al parecer esta relación de adaptación surgió debido a la “tolerancia “que debieron desarrollar los lobos cuando los antiguos seres humanos violentaban sus madrigueras en busca de comida.

Los lobos llevaban las de perder y en algún momento genético, en alguna especie, decidieron cambiar su postura agresiva por una amigable y así se desasociaron de los lobos salvajes.

Es por ello que cada raza tiene sus rasgos distintivos de personalidad, sin hacer a un lado aquel signo que la genética les programa de mantener un estado de compañía incondicional hacia nosotros.

Durante un periodo se utilizó un grupo de control que comprendía a perros domésticos y lobos grises en cautiverio.

De manera conmovedora después de un tiempo los lobos resolvieron pruebas de adaptabilidad y socialización con los humanos en este periodo. Aunque no dejaron atrás su desconfianza, si reaccionaron a las pruebas de retribución de premios, sobre todo tratándose de la obtención de alimento.

Las mismas pruebas las pasaron los perros de manera automática, mucho más amistosa y sin una curva de aprendizaje.

Al momento investigadores de la Universidad de Princeton están estudiando e investigando también ese tipo de gen en otras especies domésticas.

Posiblemente los gatos compartan este tipo de genes, aunque pudiera ser que en menor intensidad pues hay muchas personas que piensan no suelen ser tan fieles y amigables. Honestamente no puedo opinar, pues no sé mucho de gatos, en lo personal conozco y amo a los perros.

Esta investigación se está utilizando de manera práctica en los humanos y nos podría arrojar el porqué algunas personas son más sociables que otras.

También se puede usar para tratar enfermedades relacionadas con la falta de interacción social y depresión.

Espero que los humanos también podamos romper con la genética que tenemos de maltratar a otras especies y volvernos amigables no solo con los animales si no con nuestro entorno natural en general.

Genes de los canes y el por qué son nuestros amigos

firma.PEDRO.FORT.BERBEL-ok-HOMBRE-DE-NEGOCIOS