Makomanai, el descanso eterno vigilado por Buda

Makomanai, el descanso eterno vigilado por Buda

Que nadie dude que la muerte es una gran aportación para la humanidad.

Nos inspira a crear, a creer y a divagar como especie pensante.

En todas las culturas es un tema obligado para venerar, para especular y para desarrollar movimientos sociales e intelectuales, así vemos que en algunos lugares es usada para crear miedo, superstición, manipulación, abstracción y en otras se estila burlarse, reírse hasta tentarla.

Lo que sí es un hecho para todos y cada uno de nosotros, es que hay que aprender a vivir con ella.

Específicamente hablando de la muerte relacionada con la religión, cualquiera que esta sea, los humanos hemos construido una serie de monumentos, templos, o dedicado espacios que en michos casos son capaces de quitarle el aliento a cualquiera.

Los cementerios no suelen ser vistos como lugares atractivos e impactantes o majestuosos, pero este cementerio en particular es realmente impresionante.

Claro que no me refiero a las pirámides de Egipto que supuestamente eran tumbas, por lo tanto se podría considerar como un pequeño cementerio más que impresionante.

Me refiero al cementerio Makomanai Takino.

Contrario a lo que uno se pueda imaginar por el nombre, en términos de antigüedad, este fue construido en 1982 por el arquitecto Tadao Ando y se encuentra ubicado en las afueras de Sapporo en Japón.

Como sabemos los orientales, en general, suelen sorprender al mundo con diversas cosas extraordinarias y este cementerio no es la excepción.

En él una gran, imponente y preciosa estatua de piedra de Buda, ocupa gran parte del paisaje de los 1,800,473que constituye el predio.

Lo curioso es que de la colosal figura del Buda desde el exterior sólo se aprecia una parte de su cabeza, puesto que, en su diseño, el arquitecto decidió rodearlo por un mausoleo, dando la impresión de una colina que está cubierta totalmente con 150 mil plantas de lavanda.

Se ve magnifico el color morado que le da un toque más místico al cementerio.

Lo mejor es que se puede entrar a ver la totalidad del Buda.

Cuando los visitantes entran al recinto, deben girar a la izquierda o a la derecha y caminar alrededor de un lago de agua rectangular antes de entrar a un túnel de 40 metros de largo que lleva directo a la estatua.

Para añadir algo más extraño y fantástico, su diseño también cuenta con esculturas Moai integradas en los alrededores., así como lo acaba de leer.

Las figuras humanas monolíticas que fueron talladas por el pueblo Rapa Nui en la Isla de Pascua de la Polinesia son parte del concepto de esta última morada terrenal.

Se cuenta que el paisaje que ofrece el cementerio es increíble en cualquier época del año.

En cada estación se puede apreciar una experiencia diferente.

Las lavandas se vuelven verdes y frescas en primavera, de un púrpura pálido en verano y de un blanco con nieve en invierno.

Más allá de un cementerio, es un lugar fascinante y fuera de serie y por supuesto único en el mundo.

Adelante con vivir y visitar o al menos informarnos sobre lo que la vida nos ofrece, ya que en la muerte quizá lo que veamos sea un Buda, pero el real. Quién sabe.

firma.PEDRO.FORT.BERBEL-ok-HOMBRE-DE-NEGOCIOS

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