Bitcoin paga y da cambio

Bitcoin paga y da cambio

La economía se mueve, cambia, evoluciona, se transforma y se vuelve global.

¿Será que el Bitcoin venga a reafirmar en definitiva todo lo anterior?

Como banquero tengo sentimientos encontrados, la vieja escuela me dice al oído izquierdo que el sistema financiero tradicional ya no es apto para ser sano y necesita ajustes y nuevos horizontes bajo el amparo de respaldos físicos reales, tal como debería de ser, que hay que retomar su esencia, pero de manera reconstruida.

En el derecho el susurro proviene de los nuevos planteamientos digitales y me sedujeron al punto de haberme informado al tope para saber por donde “puede saltar la liebre”.

Es prudente decir que mientras escribo este párrafo es ya la moneda digital más usada en el mundo.

Evidentemente ya es un hecho que funciona y su presencia está en diferentes ámbitos comerciales directamente involucrados con las transacciones digitales.

Entendamos que es una actividad realizada por medio de la Internet. Para familiarizarnos un poco más con este modo de divisa, es importante decir que también se le conoce como criptomoneda.

El Bitcoin pretende ser un tipo de cambio monetario tal como el dólar o el euro y es usado para comprar bienes o recibir servicios.

Hasta aquí no hay complicación y se define así de fácil.

Se complica un poco entender cómo funciona y como todo tiene ventajas y desventajas, pero trataré de hacerlo lo más práctico y fácil de entender.

El concepto de este tipo de intercambios digitales encriptados, viene desde los años 70´s.

Ya estaba previsto y proyectado que la Internet iba a ser determinante para un nuevo desarrollo de las comunicaciones, sobre todo para uso específico de operaciones gubernamentales, sin embargo las condiciones cambiaron pues todo el mundo cayó en “La Red”, y ya sabemos lo que ocurrió en este sentido:

Los seres humanos de un momento a otro nos convertimos en ciudadanos de un solo mundo.

Volviendo al tema financiero que nos ocupa, el Bitoin surge como una opción de transacciones financieras P2P (Peer To Peer, o en español “Persona a Persona”) y fue instalado oficialmente en la Red en 2009. A diferencia de los demás sistemas monetarios, no existe un emisor directo tal como un Estado, un banco o una institución financiera y por ello no se rige por el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Estos factores lo hacen ser más eficiente y barato al eliminar de la ecuación a muchos intermediarios que las actuales divisas necesitan para funcionar.

Para ser más puntual, los productos o servicios son más económicos al ser operaciones directas entre comparador o vendedor.

Tiene varias virtudes, por ejemplo, la de salvaguardar la identidad de los usuarios al ser traspasos directos entre personas, la huella para seguir los movimientos con Bitcoin es casi indetectable.

Algo que me gusta mucho es que al comprar algo “en línea” con esta criptomoneda, se puede usar un sistema tipo fideicomiso que se conoce como “escrow”, que permite que el vendedor sólo puede cobrar si el comprador recibió a satisfacción su producto.

De no ser así el comprador regresa el producto y sólo puede recuperar sus Bitcoins si ambos están conformes.

Así los dos ganan y se cierra el círculo de satisfacción total.

El problema principal es la vulnerabilidad que pueda tener al estar expuesto en la Red.

El Bitcoin en sí mismo es imposible de falsificar o duplicar al ser encriptado con códigos únicos e irrepetibles.

Sin embargo, personas malintencionadas llamadas keyloggers, pueden retirarlos de diferentes cuentas interceptando las pulsaciones de las digitaciones en los teclados de los usuarios, dejando disponibles los códigos para redireccionarlos a otros sitios.

Ya mencioné que es descentralizado y en suma es un proceso entre personas desarrollado por diferentes empresas o simples usuarios que dedican sus recursos e invierten muy poco en lo que se conoce como “Minería” o “Extracción”, de este punto quizá hablaré en otro momento porque es muy complejo y dedicado.

Eso sí, apasionante, pero no muy fácil de explicar en términos coloquiales.

El Bitcoin está lleno de controversias, debido a muchos retos digitales que aún tienen que ser resueltos, tales como robo de contraseñas para evitar pérdidas patrimoniales, errores de software, la inserción de códigos maliciosos a los sitios que emitan o reciban Bitcoins, ataques de denegación de servicios, posibilidades de quedar “fuera de línea” y más otras.

Así con todo lo muy bueno y malo que pueda tener esta criptomoneda, me quedo con una frase que podría utilizar un Galileo moderno:

“Y sin embargo se mueve…”

Galileo y el Bitcoin